Los peces dardo, pertenecientes principalmente a la subfamilia Ptereleotrinae dentro de la familia de los góbidos, son teleósteos marinos esbeltos y alargados, reconocidos por su delicada belleza y rápidos movimientos. Con longitudes que van de los 6 a los 14 centímetros aproximadamente, estos peces poseen cuerpos elegantes, lateralmente comprimidos y cubiertos de diminutas escamas cicloides o ctenoides. Su coloración varía drásticamente entre especies, abarcando brillantes tonos pastel de blanco nacarado, azul eléctrico, naranja atardecer y rojo fuego. Muchas especies destacadas, como el pez dardo de fuego (*Nemateleotris magnifica*) y el pez dardo cola de tijera (*Ptereleotris evides*), presentan aletas dorsales alargadas en forma de látigo que pueden erguir y agitar rápidamente. Sus ojos grandes y expresivos están adaptados para detectar diminutas partículas suspendidas en la columna de agua, mientras que sus aletas inferiores continuas y perfiles caudo-dorsales en forma de abanico permiten cambios rápidos de dirección.


















