Los ecosistemas de bosques de algas marinas en el Pacífico oriental albergan un conjunto distintivo de especies de peces que habitan en las algas, incluyendo el pez gigante de algas (*Heterostichus rostratus*), la lubina de algas (*Paralabrax clathratus*), el bacalao de algas (*Hexagrammos decagrammus*), la perca rocosa de algas (*Sebastes atrovirens*) y la perca de algas (*Brachyistius frenatus*). Desde las Islas Aleutianas en Alaska hasta Baja California, México, estas especies han desarrollado formas físicas especializadas y camuflaje para prosperar entre los arrecifes rocosos y las imponentes algas pardas.
La identificación entre estos peces refleja sus diversas adaptaciones ecológicas. El pez gigante de algas presenta un cuerpo alargado, parecido a una anguila, de hasta 61 cm de largo con una aleta dorsal continua, y se presenta en morfos de color rojo, marrón o verde que se mezclan con el follaje. Los bacalaos de algas alcanzan los 61 cm y 2.1 kg, con cinco líneas laterales por flanco; los machos muestran manchas azules anilladas en óxido, mientras que las hembras exhiben manchas doradas con aletas de color amarillo-naranja. Las lubinas de algas son las más grandes de este grupo, alcanzando hasta 72 cm y 7 kg, reconocidas por sus manchas jaspeadas debajo del vientre y sus aletas con puntas amarillas. Las percas rocosas de algas crecen hasta 42 cm con hocicos hacia arriba, mientras que las percas de algas permanecen pequeñas, alcanzando longitudes máximas de 22 cm.


