El capellán (*Trisopterus luscus*), frecuentemente conocido por buceadores y pescadores como faneca, es un miembro distintivo de la familia del bacalao (Gadidae) fácilmente reconocible por su cuerpo profundo y comprimido, y su coloración cálida y brillante. A diferencia del perfil alargado y en forma de torpedo de muchos otros gádidos, el capellán posee una silueta notablemente alta, jorobada, con un perfil de cabeza empinado. Sus cuerpos son típicamente de un color cobre pálido a bronce rosado en el dorso, haciendo la transición a flancos plateados marcados por cuatro o cinco bandas oscuras verticales anchas e indistintas que tienden a desvanecerse rápidamente después de la muerte o bajo estrés. Un barbo mentoniano sensorial prominente se utiliza para sondear el lecho marino, y la boca está ligeramente hacia abajo. Las aletas están bien desarrolladas y son características de la familia, presentando tres aletas dorsales distintas y dos aletas anales. La aleta anal anterior es notablemente larga, con su origen situado directamente debajo de la mitad de la primera aleta dorsal. Una pequeña y conspicua mancha oscura se encuentra justo en la base de cada aleta pectoral, sirviendo como una clave de identificación fiable para los observadores submarinos.


