En el buceo a la deriva dejas que la corriente te lleve por el arrecife en vez de nadar contra ella. Es rápido y sin esfuerzo, pero exige buena flotabilidad, boya de superficie y un barco que te recoja.
Buceo en deriva es una de las formas más gratificantes de interpretar el océano. Cada sitio entrelaza historia, vida marina y una atmósfera única, desde pecios costeros poco profundos incrustados de coral hasta tumbas de guerra profundas barridas por la corriente.
Algunos pecios son museos protegidos, otros son arrecifes artificiales rebosantes de cardúmenes, depredadores y criaturas macro. La profundidad y la corriente varían mucho, así que suele haber un pecio para cada nivel de certificación, siempre que respetes sus límites.


















