El buceo bajo hielo entra al agua por un agujero abierto en la superficie helada, siempre asegurado con cabo. Requiere traje seco y formación específica, y regala agua cristalina y una luz irreal.
Buceo bajo hielo es una de las formas más gratificantes de interpretar el océano. Cada sitio entrelaza historia, vida marina y una atmósfera única, desde pecios costeros poco profundos incrustados de coral hasta tumbas de guerra profundas barridas por la corriente.
Algunos pecios son museos protegidos, otros son arrecifes artificiales rebosantes de cardúmenes, depredadores y criaturas macro. La profundidad y la corriente varían mucho, así que suele haber un pecio para cada nivel de certificación, siempre que respetes sus límites.














